En el pueblo de Rmeish, en pleno centro de los bombardeos que azotan todo el sur del país, la población vive aterrorizada por un conflicto que no deja de intensificarse. A pesar de los bombardeos y la incertidumbre, una parte de los habitantes cristianos ha decidido quedarse. El vicario maronita da testimonio de esta decisión, vivida como un acto de fe y de apego a su tierra. Aunque, como explica, “algunos pueblos cristianos han sido evacuados. Ya no queda nadie allí”.
vaticannews.va
Padre Toni Elias: "En el Líbano, rodeados por la guerra, nos quedamos en casa"
En el pueblo de Rmeish, en pleno centro de los bombardeos que azotan todo el sur del país, la población vive aterrorizada por un conflicto que no deja de intensificarse. A pesar de los bombardeos y la incertidumbre, una parte … Continue reading